A través del programa «Frutos Secos», impulsado por la provincia, durante el 2019 se superarán las 400 hectáreas de nogales y almendros, y se aguardan inversiones iniciales para el sector por más de dos millones de pesos.
El aumento de la demanda para consumo de frutos secos está estimado a nivel mundial en un 5% anual, y que la plantación en el mundo no está incrementándose al mismo ritmo, lo cual hace que la producción de frutos secos neuquinos torne prometedor a ese mercado no solo para consumo interno sino para las ventas al exterior, que aún es de reducidos volúmenes.
A diferencia de las peras y manzanas, que son los cultivos tradicionales, su manejo es altamente mecanizable y su conservación es mucho menos compleja ya que las nueces y almendras se preservan mucho más tiempo y no se requiere de frigoríficos, siendo aptas para exportación.
Fuente, BAEnegocios.
PH, INFOagro.