Se trata de las semillas HB4 de soja y trigo desarrolladas por el grupo de Raquel Chan, investigadora superior del Conicet. Con esta tecnología las plantas tienen una tolerancia superior en periodos de sequía y un rendimiento mayor. Como diferencial este gen mejora la capacidad de adaptación de las plantas a situaciones de estrés, sin afectar su productividad.

Si bien ya se han logrado los dictámenes favorables, su liberación depende de la Dirección Nacional de Mercados Agropecuarios, que analiza el impacto comercial de ser el primer país en el mundo en liberar un trigo de estas características.

 

Fuente, Conicet.